Las Enfermedades de la Memoria, Théodule Ribot

[Les maladies de la mémoire]. Obra científica publicada en 1881. La memoria, fun­ción general del sistema nervioso, es esen­cialmente un hecho psicológico y acciden­talmente un hecho psíquico. Si se estudia el fenómeno de la conciencia, se advierten en él intensidad y duración; varios actos inconscientes demuestran que la acción ner­viosa es la condición fundamental de todo acto, mientras lo que llamamos conciencia es sólo lo accesorio. Por la localización de los actos nerviosos es preciso concluir que toda memoria es una ilusión, que el olvido es la condición del recordar y que la memo­ria consciente se convierte lentamente en automatismo (cap. I).

Están luego las am­nesias generales, importantes entre las en­fermedades de la memoria, y son temporales o crónicas. Los ejemplos de la reeducación de la memoria muestran casos singulares, y la presencia de memorias excepcionales en idiotas demuestra el lado puramente fí­sico de la cuestión. Pueden haber dos menorías distintas: amnesias generales y par­ciales, así como otros – fenómenos confirman una ley que dice que la memoria no se mantiene, sino que lentamente se destruye por sí misma (cap. II).

Amnesias parciales de nombres, figuras y signos, indican una regresión en orden de grado; estos hechos pueden ser estudiados en la formación de los idiomas indoeuropeos, y es una contra­prueba de ellos la vuelta de «signos» de la memoria en orden inverso (cap. III).

Ejer­cicios generales y parciales sirven para excitar y volver a educar la memoria: en varios casos se han obtenido resultados bastante aceptables (cap. IV).

En conclu­sión, hay relaciones entre la conservación de los recuerdos y la nutrición, entre la reproducción de los mismos y la circula­ción general y local. Así, la sangre, que es elemento de conservación y de crecimiento, es fundamental para las funciones del co­nocimiento y de la memoria. La ley de la regresión y de la pérdida de la memoria es atribuida a un principio fisiológico y a un principio psicológico. La obra es famo­sa por la lucidez de la exposición y por la concepción plenamente positivista de la psicología, con exclusión de toda abstrac­ción espiritualista. Modelo de método y de rigor, el pensamiento fundamental de la obra es una profunda crítica del proble­ma de la personalidad y de la actividad autónoma de la conciencia, como se ve más tarde con el desarrollo polémico pronto alcanzado por la psicología de Dumas y las complicaciones psicoanalíticas de Freud y de su escuela.

C. Cordié