La Prótasis de Dante, Giovanni Bovio

[La Protasi di Dante]. Ensayo crítico de Giovanni Bovio (1841-1903), publicado en Spinazzola en 1889, en el volumen Alcuni scritti letterari, giuridice e politici, al cuidado de Vito Saraceno, y después en Nápoles en 1900 en la colección de sus Discorsi: ori­ginariamente era una conferencia dada en Nápoles el 18 de marzo de 1888 en favor de los perjudicados por el terremoto de Cala­bria.

Dante es el primer filósofo laico del pueblo italiano: entre dos épocas — la Edad Media y el Renacimiento— él personifica la lucha entre dos mundos. «Entre la caída del mundo romano y la Edad Media el cho­que no fue tan profundo como entre Edad Media y el Renacimiento. A la barbarie la vieja Roma no tenía dogma que oponer como la segunda Roma lo opuso al Rena­cimiento. Y en medio de este choque viene Dante». La Divina Comedia (v.) representa la contradicción entre el poeta y el hom­bre político y religioso: «el Infierno queda, pero el código de Dante no es el de la Iglesia. Queda también el Purgatorio, pero del humanismo del Renacimiento se alza Catón y lo toma en su custodia». De tal modo, entre el mundo antiguo y el nuevo nace «la ruina del teólogo y la grandeza del poeta».

En el espíritu de Dante están en lucha dos genios, dos mentalidades. Por esto es menester considerar que la alego­ría del Lebrel personifica al propio Dante. «Será, pues, verdad que la prótasis dantesca del lebrel persecutor fue la ira». En la lucha entre dos civilizaciones, la prótasis — aun entendida como primera parte del drama en el mundo literario — no es la pro­posición, sino el resultado de los factores que integran el poema en cuanto forman los tiempos y el genio destinado a individuar­los. El discurso de Bovio, críticamente débil, es característico de su mentalidad pseudo- histórica y pseudofilosófica y se contrapone a los juicios y a los análisis de su «maestro amigo» De Sanctis.

Con tono mesiánico y repleto de referencias a problemas socioló­gicos y filosóficos, el mundo dantesco está representado en esta obra como expresión de una crisis de civilización y considerado más que otra cosa como elemento de una lenta transformación nacional. Carece este trabajo de una seria crítica que contraste su interés en medio de la restante literatura dantesca. Estas páginas sobre un Dante «moderno en el derecho, medieval en la fe» fueron continuadas por otras conferencias dadas en la Universidad de Roma en 1891.

C. Cordié