Ensayo sobre la Indiferencia en Materia de Religión, Hugues-Félicité-Robert Lamennais

[Essai sur l’indifférence en matiére de religión]. Li­bro, publicado, primero como obra anónima, en 1817-1823. Él inquieto sacerdo­te, que más tarde había de separarse defini­tivamente de la Iglesia (1835), trata de de­mostrar que el Cristianismo recibe más daño de los indiferentes que de aquellos que se declaran sus adversarios. El propósito del autor es aclarar a los hombres de su tiem­po que en la religión se satisfacen, por el orden social mismo, las exigencias espiri­tuales de los mejores. Con pruebas y razo­namientos, una de las cuales es la del consentimiento universal, demuestra la exis­tencia de Dios.

A esta segunda parte de la obra siguió, en la tercera, la afirmación y la demostración de que la palabra de Jesús y la doctrina que se funda en ella revisten el carácter de certidumbre y ver­dad, que en vano se buscan en sistemas filosóficos y en programas de gobierno. Esta obra es notable por un vibrante acento cristiano, que conmovió vivamente a las almas más profundas de su época. Tiene particular importancia la actitud inspirada en ideas nuevas que, mientras reconoce a la Iglesia la libertad de enseñanza, postula la separación de la Iglesia y del Estado para una mayor independencia ante el poder temporal. El libro, incluso en este aspecto, produjo en el público una gran impresión. Los principios que habían impulsado al es­critor a vaticinar una religión más próxima al sentimiento y a los problemas del pue­blo le condujeron a una nueva acción en la revista L’Avenir (v.) y en especial en el libro Palabras de un creyente (v.).

*   En 1821 Lamennais escribió una Déjense de l’Essai sur Vindifférence en matiére de religión. El autor se refiere particular­mente al segundo volumen (de 1820) sobre el valor de la autoridad religiosa y el sig­nificado del sentido común humano respec­to a las cosas de la fe. Más que una tenta­tiva de defensa el escrito es una nueva toma de posición; con vigor dialéctico trata de profundizar las ideas ya discutidas en su polémica contra el mundo moderno. Para mostrar mejor las grandes conquis­tas realizadas por el Cristianismo según los caminos de la Providencia, el autor trata de unir en sus argumentaciones la idea de la fe en los dogmas y en la tra­dición católica con lo que el género huma­no tiene de más precioso, en la poesía y en las leyes de su tradición social. Se ins­pira en el concepto de que, todo lo hermo­so y verdadero que tiene el mundo, deriva de Dios — lo mismo que la fe y la gracia — mediante la primera revelación. En dicha tendencia de concebir la historia de la hu­manidad como un solo desarrollo más ar­mónico, se encuentran ya en germen algu­nas de las tendencias liberales del Lamen­nais de la segunda época.

C. Cordié

La Mennais padece una incontinencia de pensamiento; cuanto pasa por su espíritu, lo dice en seguida, lo escribe, no conserva nada. (Sainte-Beuve)

El fondo del sistema de Lamennais está en seguir la autoridad del género humano a la que da, impropiamente, el nombre de sentido común. (Rosmini)

Los demás atacaban a la Iglesia; Lamen­nais la hizo amar porque él mismo la ama­ba entonces apasionadamente y su genio de escritor estaba a la altura de dicho gran amor. (Bremond)

El Ensayo sobre la indiferencia en ma­teria de religión apareció en 1817 como una especie de Genio del Cristianismo de la Restauración. La concisión del estilo, el ri­gor del desarrollo, la fuerza de la elocuen­cia le dieron todos los sufragios. Se saludó en él a un nuevo Bossuet. (Thibaudet)