Ensayo sobre el Gusto y las Bellas Artes, Francesco Mario Pagano

[Saggio del gusto e delle belle arti]. Se publicó como apéndice de los Ensayos políticos en la edición de 1806 y fue compuesto después del Discurso sobre el origen y la naturaleza de la poe­sía (v.), en 1797. Con el gusto, Pagano identifica la facultad creadora artística, mediante la que el hombre, «ese atrevido ému­lo de la naturaleza, da la vida a nuevas formas y vagas producciones». Para esta creación, el hombre saca la inspiración y el motivo de la naturaleza, la supera y capta, en el individuo, lo universal; en el reconocimiento de este universal propio del arte consiste el placer estético. A estos prin­cipios de carácter general siguen muchas otras consideraciones de origen literario y de índole diversa, como la de identificar lo bello en el horaciano «simplex et unum» y en el aristotélico «justo medio».

Pagano pasa después a distinguir entre artes imi­tativas de la armonía exterior (pintura, es­cultura, arquitectura) y las que captan la armonía íntima, es decir, poesía y música; y, por fin, recuerda que la identificación, por los griegos, de lo bello con lo bueno está en la concepción de la representación artística como unidad armónica, como ínti­ma armonía de las cosas. En el ensayo se trata del refinamiento del gusto; de las va­rias fuentes del placer; de las antítesis, del género delicado, fuerte, sublime; y conclu­ye con la teoría propia de la Ilustración de que el florecer y decaer de las artes coin­ciden con los de la civilización de un pue­blo. Al igual que el Discurso, también este ensayo permanece en la línea de las teorías de Vico.

S. Spellanzon