Epístolas Saturnales, Luciano de Samosata

Son cuatro breves composiciones en forma de cartas («lo a Cronos»; «Cronos al respetado yo mismo»; «Cronos a los ricos»; «Los ricos a Cronos»), de Luciano de Samosata, retor greco-sirio que vivió entre los años 125 y 180 d. de C. Del dios Cronos y de las fiestas en su. honor había tratado ya Luciano en otros dos libros: el diálogo Las Saturnales en el cual un sacerdote y el dios Cronos discuten sobre el origen de las fiestas satur­nales y de las absurdas leyendas creadas por los poetas acerca de Cronos, y el Cronosolon en el cual un sa­cerdote de Cronos establece las leyes de las fiestas saturnales y los dones que en tal ocasión los ricos deben hacer a los pobres.

De contenido análogo, pero caracterizadas por una particular vivacidad, son las Epís­tolas Saturnales; en la primera un pobre se dirige a Cronos lamentándose de que su pobreza no le permite siquiera participar en las próximas fiestas de la divinidad, y deplorando que las riquezas estén tan mal distribuidas sobre la tierra, que algunos no saben qué hacer de ellas mientras otros sufren por no tenerlas. Saturno responde haciendo el elogio de la pobreza y enume­rando los daños de la riqueza, pero al mis­mo tiempo, en otra carta, exhorta a los ricos a satisfacer las demandas de los po­bres y sobre todo a respetar la igualdad en los banquetes en su honor; los ricos por fin le contestan que están dispuestos a escuchar las solicitudes de los pobres a con­dición de que sean justas y que su liber­tad no degenere en licencia. Las Epístolas Saturnales, como las otras obras de Luciano recordadas más arriba, están inspiradas por Menipo, el filósofo cínico, que, según el testimonio de Diógenes Laercio, había tam­bién escrito cartas en nombre de divinida­des. El mismo Luciano había tratado un tema análogo a éste en otras dos obras su­yas, el Nigrino (v.) y el Sueño (v.); pero siempre es nuevo y fresco el modo con que lo trata, así como el espíritu inagotable del autor y su lengua vivacísima, de pura forma ática.

C. Schick