Carmen Arval

[Carmen arvale]. Los. sacerdotes que celebraban la ceremonia pa­ra que la tierra se tornase feraz eran lla­mados hermanos Arvales. La solemnidad tenía lugar todos los años, durante tres días, en el mes de mayo. El momento más solemne era el tripudio del poema. Los Ar­vales, cerrado el templo, levantadas las tú­nicas, con el movimiento rítmico del pie, propio de la danza sagrada, entonaban el célebre «carmen», cada verso del cual era repetido tres veces. Difícil su interpreta­ción y oscuras sus palabras, el texto sa­grado presenta un lenguaje litúrgico muy antiguo, con el cual los sacerdotes Arvales suplicaban no sólo a los Lares, espíritus de los difuntos, de los cuales descendía el gru­po familiar, sino también a Marte primi­tivo, dios de la campiña y protector de la vegetación. Con el Carmen Arval, lleno de un profundo sentido de religiosidad rural, contrasta el Carmen Saliar (v.), de puro carácter bélico.

F. Della Corte