Los Chismorreos de las Mujeres, Carlo Goldoni

[I pettegolezzi delle donne]. Comedia en tres actos de Carlo Goldoni (1707-1793), re­presentada en 1751. Todavía ligada a los motivos de la «commedia dell’Arte»: mal­entendidos, embrollos, hijos vueltos a en­contrar; sobre un fondo de bufonerías, apa­rece aquí decididamente la representación de la vida femenina veneciana que sugerirá a Goldoni sus mejores obras. Checchina quiere a Beppo y es correspondida por él; pero la ropavejera Sgualda, la lavandera Cate, la sastresa Anzoleta, Beatrice y Leono­ra, hacen surgir comadreos sobre su naci­miento, que inducen a Beppo a apartarse con gran desesperación de Checchina. Vuel­to el padre de la muchacha, Ottavio, que durante veinte años estuvo prisionero de los turcos, surgen otros chismorreos porque Ottavio, para no revelarse súbitamente, dice que Checchina es hija del pobre armenio Musa, llamado Abagiggi.

La llegada de Lelio (v.), ridícula figura de elegante arruina­do, hace surgir nuevos chismes, hasta que todo se aclara y Checchina, encontrando a su padre, puede casarse con su amado. Ade­más de la intriga amorosa, la «commedia dell’Arte» reaparece en los pasajes de Le- lio y de su criado Arlecchino, escenas de pura farsa que tienen la carcajada como única finalidad y el juego de palabras como medio. Pero el chismoso mundo de las mu­jeres preludia ya el de Las riñas en Chioggia (v.), que seguirán a diez años de distan­cia, y es ya vivo en lo externo, aunque no alcance todavía la emoción. La comedia tuvo varias imitaciones: Francesco Riccoboni sacó sus Chismorreos [Caquets], el alemán C. F. Weisse la refundió en las Chácharas femeninas o un «qui pro quo» [Weibergeklatsche oder Ein qui pro quo], Friedrich Wilhelm Gotter (1746-1797) sacó Las comadres [Die Basen]. Finalmente Napoleone Gori se inspiró en ella para Las pelanduscas y las señoras o los chismorreos de Cátera y Cleofé [Le ciane e le signore ovvero I pettegolezzi della Cátera e della Cleofe].

U. Déttore