Expedición Nocturna Alrededor de mi Cuarto, François Xavier de Maistre

[Expédition nocturne autour de ma chambre]. Obrita empezada a escribir en Praga en 1799, ter­minada en San Petersburgo y publicada en París en 1825.

Es la continuación, en muchos aspectos, del famoso Viaje alre­dedor de mi cuarto (v.): el acostumbra­do vagabundeo espiritual, que parece cons­tituir una nueva especie de memorias, inspira la trama peculiar de la obra. Es el nostálgico recuerdo de la última noche pasada por el autor en Turín, después de haber ofrecido su espada al mariscal Suvarov, que prepara una expedición contra Francia. En su vieja habitacioncita de ofi­cial en la calle Santa Teresa, el autor se abandona a sus recuerdos: cada objeto le hace pensar en algún acontecimiento de su vida, la visión de la colina de Superga le induce a una ensoñadora contemplación de la naturaleza.

Pero he aquí que Xavier tropieza y se da un rudo golpe en la ca­beza: tiembla el techo y huyen los pájaros que dormían en los aleros. Entre tanto una vecina, enferma de jaqueca, envía a su marido para rogarle que no haga ruido, pues cree que se está organizando un baile: el autor declama al mensajero un fragmen­to digno de Ossián, y le toman por loco. Entre divagaciones de aerostática, que era su ciencia preferida, y variaciones sobre el golpe recibido, el autor se va a la cama. Pero el viento abre la ventana y el fresco le incita a nuevos pensamientos. Una dulce romanza le llama a la ventana; ve en un balcón a una hermosa joven y le dirige la palabra. Pero una voz fuerte y masculina dice a la hermosa que entre: es el marido.

Xavier queda petrificado. Al poco tiempo dan las doce en el campanario de San Filippo y entre diversas meditaciones inspiradas por el lugar y la hora, el gentil escri­tor saluda por última vez a la ciudad y a la lejana campiña turinesa, con la con­sideración de que los viajes reales sólo conducen a tropiezos, mientras los imagina­dos tienen el valor de una experiencia íntima. La obrita, en cierto modo de ins­piración setecentista todavía (también se advierten algunos motivos de una poesía inspirada en Chateubriand), está valorada justamente como joya literaria, lo mismo que el Viaje, por una amabilidad mezclada de tristeza y de candor, casi desconocida por el irónico mundo de Sterne, a quien sin embargo se aproxima.

C. Cordié

…El conde Xavier de Maistre se nos ha mostrado como uno de aquellos hombres cuyo encuentro consuela de muchas desilu­siones en literatura y nos reconcilia dul­cemente con la naturaleza humana. (Sainte-Beuve)