Epigramas, Francisco Acuña de Figueroa

Obra del autor del himno nacional uruguayo, que nació y murió en Montevideo (1781-1862). Es quizá sin dispu­ta, la más alta figura de la época clasicista de la literatura rioplatense. Los doce tomos de sus «Obras Completas» son prue­ba elocuente de la infatigable actividad intelectual cumplida con versátil posición política ante los cambiantes sucesos histó­ricos de comienzos del siglo XIX.

Fue su­cesivamente partidario fervoroso de los españoles, de los portugueses y de sus com­patriotas, a medida que su hedonista con­cepto de la vida se lo permitía. Mientras los patriotas asediaban a Montevideo, es­cribió, a hurtadillas, el «Diario Histórico del Sitio», — episodios grandes y pequeños — en el que narra con minuciosa dedi­cación los cotidianos sucesos de la ciudad, desde el 10 de octubre de 1812 hasta el 23 de junio de 1814. Pero lo que en la co­piosa producción poética de Acuña de Fi­gueroa evidencia positivos méritos litera­rios son sus numerosísimos Epigramas. Ver­so fácil, gracejo narrativo, intencionado donaire, quevediana picardía, tales son los distintivos de la múltiple labor satírico-burlesca cumplida hasta el último día de su existencia.

J. Pereira Fernández