Epigramas de Wernicke

[Ueberschriften]. Recopilación de versos epigramáticos de Christian Wernicke (16619-1725?), pu­blicada, en primera edición, en 1697, con adiciones en 1701 y, finalmente, completa en 1704. La tercera edición valió al autor un cargo honorífico en la corte de Dina­marca. Desde la primera a la tercera edi­ción es un ataque continuo contra el estilo artificioso de los poetas de la escuela de Silesia. Una de las sátiras más feroces es la titulada «Poesías floridas», que se inicia ob­servando la infinidad de «rosas y narcisos» que florecen en la poesía alemana, para concluir malignamente «que es menester tierra estéril para tener muchas flores». La sátira de Wernicke afecta a todos los cam­pos, desde el literario al moral, y no sólo a costumbres o situaciones ambiguas, sino a los caracteres que las determinan.

Fuera de todo ataque personal, fustiga con violen­cia contra toda clase de vanidad e hipo­cresía, tanto la rudeza de los nobles del campo como la moda literaria de la imi­tación francesa. Es célebre el epigrama «Sobre Clorinda», contra la vanidad feme­nina, en el que pinta a Clorinda que lleva con tanta ostentación el luto del marido y piensa tanto en las tocas, que parece consistir en ello «su verdadera alegría». Wernike es contemporáneo de Canitz, pero su sátira es más punzante y llega siempre a lo vivo. Wernicke fue uno de los primeros que abatió en alemania los ídolos de las escuelas literarias, sostuvo el valor de la crítica severa que hubiera tenido que ejercerse sobre toda obra impresa, único méto­do que permitiría realizar una generación de verdaderos autores. Todo ello no le proporcionó ciertamente popularidad en el mundo literario, pero su acción fue ex­traordinariamente saludable respecto a los acaramelamientos pastoriles que todavía es­taban de moda.

G. F. Ajroldi