Una Vida, Guy de Maupassant

[Une vie]. Novela de Guy de Maupassant (1840-1893), publicada en 1883. La joven Juana, única y amada hija del barón Simon-Jacques Le Perthuis y de la baronesa Adelaida, al dejar el colegio ter­minados los estudios, va con sus padres a Normandía.

La jovencita, sensible y román­tica, criada en el indulgente afecto de los padres, y sobre todo en amistad estrecha con el autor de sus días, libre por fin de la compañía de éste, vive algunos meses de felicidad. No falta, en esta atmósfera encan­tada, el idilio: el amor naciente hacia uno de sus vecinos, el vizconde Julián de La- mare. Éste, huérfano desde hace poco, se ha retirado al campo, con la idea de recónstruir la fortuna malversada por las prodiga­lidades de su padre; aunque sinceramente impresionado por la gracia de Juana, se porta en realidad como un pretendiente in­teresado y calculador. La muchacha no se da cuenta de ello, y llega al matrimonio vi­viendo como en un sueño bienaventurado. Pasado el entusiasmo de los primeros días y el encanto de un viaje de bodas a Cór­cega, la experiencia matrimonial abre los ojos a la mujer; Julián es por temperamento cerrado a los sentimientos, completamente inclinado al interés.

Sigue la última des­ilusión, el descubrimiento de que Julián, desde mucho antes del noviazgo, sostenía relaciones con la hermana de leche de su mujer, de la que tiene un niño. Juana, que ha perdido ya muchas ilusiones, no tardará en darse cuenta de otros caprichos amorosos de Julián, quien halla la muerte en una úl­tima aventura, a manos del marido de su nueva amante. Cada vez más sola, se refu­gia por completo en el afecto hacia su viejo padre y, sobre todo, en el del único hijo que le ha quedado. Ella y el abuelo vician tan­to al muchacho, que pierden toda autoridad sobre él. Y Pablo, a los dieciocho años ape­nas, hace toda clase de malas pasadas; huye a Inglaterra, despoja continuamente a su madre y la reduce a la miseria. Cuando muere el viejo barón, Juana termina per­diendo la razón. La salva, la cura y la toma bajo su tutela, sacrificándose por ella, su antigua hermana de leche, Rosalía, que se ha convertido en una propietaria acomodada y llena de sentido práctico.

En vano trata Juana de hacer volver a Pablo: el último consuelo de sus últimos años será su niete­cito, al que consigue educar: «La vida, ya lo ves — concluye la fiel Rosalía —, no es nunca ni tan bella ni tan mala como se la cree». La novela está llevada con el rigor de un verdadero «estudio» psicológico, con el esfuerzo impasible recomendado por Flau­bert; el autor .no toma nunca la palabra ni deduce ninguna moral de esta historia, sino un juicio general sobre el destino de sufri­miento que espera a las almas nobles y a los corazones sensibles. Maupassant se reveía ya en ella en posesión de un vigoroso estilo, de la excepcional capacidad de evocación que caracteriza todas sus obras.

M. Bonfantini

Una vida es una excelente novela, no sólo incomparablemente la mejor novela de Maupassant, sino también la mejor novela francesa después de Los miserables de Vic­tor Hugo. (Tolstoi)