Siebenkas, Flores, frutos y espinas, o bien vida nupcial, muerte y matrimonio del abogado de los pobres F. St. Siebenkás en la aldea de Kushchnappel, Jean Paul

[Blumen, Frucht und Dornenstücke oder Ehestand, Tod und Hochzeit des Armenadvokaten F. St. Siebenkás im Reichsmarktflecken Kushchnappel]. Novela de Jean Paul (Jean Paul Friedrich Richter, 1763-1825), compuesta en 1796, corregida y en parte reelaborada en 1818.

Se desarrolla sobre el idílico fondo del mundo provinciano, común a numero­sas obras del mismo autor, matizado aquí por un ligero tinte trágicosentimental. Las primeras semanas de vida matrimonial del abogado y escritor Firmiano Stanislao Sie­benkás con su Lenette pasan placentera­mente en la cálida atmósfera del reciente amor. Pero pronto aparecen puntos oscu­ros en su vida en común: Siebenkás, que es pobre, se ve obligado a vender día tras día enseres y muebles de su piso. Su es­posa, que nació para ser la compañera de un buen pequeño burgués y que, por des­gracia suya, se encuentra unida a un hom­bre que escribiendo libros se olvida de las miserias de la vida, no comprende a su marido, que lentamente, aunque conservan­do su cariño, se aleja de ella, hasta llegar a considerar la unión matrimonial como una grave carga.

Por medio de uno de sus mejores amigos, Leibgeber, Siebenkás llega a conocer a su ideal femenino, Natalie, y, aconsejado por Leibgeber, simula su en­fermedad y muerte para liberarse de Le­nette, dando al mismo tiempo á ésta la po­sibilidad de casarse con un conocido suyo, mucho más apto que él para hacerla feliz. Leibgeber aprovecha su singular parecido con Siebenkás para hacerle aceptar su nom­bre y su cargo de inspector cerca de un príncipe de un pueblo cercano, mientras él mismo se marcha por el mundo empujado por su espíritu inquieto. Pero Siebenkás no está tranquilo, el recuerdo de los primeros días de felicidad junto a su Lenette no le abandona, lo mismo que su remordimiento por haberla atormentado con su difícil ca­rácter. Decide ir a su pueblo, pero allí se entera de la muerte de Lenette; alivia su dolor el encuentro con Natalie, que le ama y comprende.

La multiplicidad de los mundos que en el libro aparecen contribu­ye a hacer de Siebenkás una de las obras maestras del poeta. Hay el pequeño mundo ingenuo e infantil de Lenette, el sentimen­tal y poético de Siebenkás, el lleno de hu­morismo y a la vez de amargura de Leib­geber, el de los pequeños provincianos de Kushchnappel, que sirve de fondo, y en fin el del mismo poeta, una extraña unión de los dos protagonistas Siebenkás y Leib­geber, que observa con el espíritu lleno de ingenio y humorismo del uno, y con el calor poético del otro.

M. Mazzoleni