Los Vagabundos, Máximo Gorki

[Boskaji]. Colec­ción de cuentos de Máximo Gorki (pseud. de Aleksej Peškov, 1869-1936), publicada entre 1892 y 1897. Es el poema del vagabundeo escrito por un vagabundo voluntario como fue Gorki en su juventud.

En «Konovalov» lo vemos al servicio de un hornero, junto al cual entra en conocimiento de un vaga­bundo filósofo que durante algunos meses le enseña a amasar el pan; es un viejo campesino que, privado de la tierra y sin bienes, no reconoce valor más que a su pro­pia autoridad. En «Malva», una sirena de las pesquerías de Crimea, llamada Serëžka, encanta con sus gracias a dos campesinos, padre e hijo, que han llegado a la costa para trabajar. Por sugerencia de Serëžka, un vagabundo fuerte y apuesto, llamado Malva, hace que el padre y el hijo se peleen entre sí por celos, mientras él se va con la mujer, «Čelkaš» es un vagabundo y contrabandista hercúleo, que espanta y fas­cina a la vez a un campesino que busca trabajo, Čelkaš le obliga a ayudarle en una peligrosa expedición por mar, que termina bien, procurando al contrabandista una fuer-, te ganancia.

El campesino, casi fuera de sí por la codicia que la vista del oro despierta en él, trata de asesinar al compañero para robarle. No lo consigue, pero Čelkaš queda, tan asqueado que le regala todo el dinero y, en señal de desprecio, también su per­dón. «Mi compañero de viajes» es la histo­ria de un vagabundo armenio que se hace pasar por un príncipe. Gorki lo toma bajo su protección, y con él, a través de mil peripecias, llega a Tiflis, devolviendo a la patria a su compañero, que en señal de re­conocimiento le promete oro, alimentos y vestidos. Pero han llegado a la meta y el ingrato desaparece. Éste es el resumen de los principales cuentos de esta serie. El es­tilo de Gorki, a veces descuidado e imper­fecto, está sin embargo maravillosamente adaptado a su asunto. Vigoroso y ágil, acierta a expresar la ruda tosquedad de los personajes y de los hechos, como también la poética belleza de la naturaleza, sobre todo del mar y de la estepa que el autor adora.

Todos o casi todos los vagabundos de Gorki se hallan bajo el peso de un tedio crónico: un tedio típicamente ruso, derivado no sólo de la apatía y el fatalismo propios de este pueblo, sino también de la miseria y de la ignorancia. Los vagabundos son los rebeldes inconscientes a tal estado de co­sas, que ven el único remedio para los ma­les de la vida en la afirmación de la propia personalidad y la búsqueda de horizontes siempre nuevos.

G. Kraisky