LA REGENTA (Leopoldo Alas, \"Clarín\")

 

Las mil páginas de La Regenta se recrean, al gusto del realismo naturalista de hace un siglo, en minuciosas descripciones del medio (Vetusta, una levítica ciudad del norte peninsular) y facilitan la penetrante disección espiritual de un amplio número de personajes. Frente a esa generosidad analítica, la novela tiene un argumento sencillo, convencional, se diría que folletinesco.

La joven Ana Ozores, casada con un hombre mayor, bueno y despistado, don Víctor Quintanar, ex Regente de la Audiencia local, es asediada por un ambicioso clérigo, Fermín de Pas, y por un vulgar conquistador, Alvaro Mesía. Las muchas frustraciones de la guapa Ana, el abandono en que la tiene un marido solo interesado por el teatro y la caza, y la carencia de hijos, todo ello la arroja en brazos de Mesía y éste mata en un duelo calderoniano al marido burlado. Un tristísimo desenlace corona esta tragedia: a la ensoñadora y mística Regenta todavía le queda sufrir una prueba más, la absoluta soledad a la que la condena la hipócrita sociedad vetustense tras el adulterio.

Antes de dar el salto a la novela, Leopoldo Alas ya había hecho famoso y temido su pseudónimo, Clarín, gracias a sus críticas incisivas, así los satíricos paliques, y a sus ensayos. También había publicado en la prensa algún cuento tan memorable como Pipá.

Con La Regenta, Alas puso en práctica su concepción reformista de la literatura, según la cual ésta ha de servir para mejorar el mundo. Para Clarín, la novela era el resultado artístico de una observación de la realidad hecha con métodos parecidos a los empleados por las ciencias experimentales. El escritor pone a sus personajes en unas circunstancias concretas, anota además el peso de la herencia en ellos, y saca las consecuencias ineludibles.

A partir de este planteamiento, traza Clarín el fascinante y complejo fresco de su obra. En el páramo espiritual de Vetusta, dominada por nobles necios, curas egoístas y políticos caciquiles, no puede florecer el alma sensitiva de Ana Ozores. Por eso la ciudad «heroica» y mezquina se conjura para rebajar a la joven hasta el lodazal en que viven sus gentes.

Vetusta encierra el símbolo de la vulgaridad, la incultura y el fariseísmo. Ana encarna la idealidad torturada que perece ante la prosa del mundo. Con estas fuerzas en tensión, el escritor asturiano construyó un alegato inmisericorde de la vida provinciana española, ceñida a sus clases dirigentes, en tiempos de la Restauración, en el tercio final del siglo pasado.

En Vetusta (nombre alusivo que recibe un lugar real, Oviedo) plasmó Leopoldo Alas el canto del cisne del romanticismo idealista mediante una novela divertida y cruel, repleta de ironía y de cultura, de hondura psicológica y de perspicacia sociológica.

A esta epopeya crítica de la estupidez humana, nutrida con materiales de la experiencia y con ensoñaciones del espíritu melancólico del propio autor, se la tiene hoy como la mejor novela española después del Quijote.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»LA REGENTA (Leopoldo Alas, \"Clarín\")»
ENLACE DE DESCARGA:
ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «LA REGENTA (Leopoldo Alas, \"Clarín\")»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.