La Quimera, Gabriele d’Annunzio

[La chimera]. Nuevo títu­lo que se dió en la edición de 1890 a las composiciones que en el volumen Isaotta Guttadauro y otras poesías (v.) de Gabriele d’Annunzio (1863-1938) se llamaron las «otras poesías», con la adición de algunas piezas de igual inspiración.

Es notable, como tentativa de aferrar más allá de la inspira­ción parnasiana la aspiración sentimental y espiritual, la poesía «Al poeta Andrea Sperelli», es decir, el «alter ego» de nuestro poeta en la novela El placer (v.); pero fracasa una vez más la tentativa, porque, en lugar del estremecimiento del espíritu, lo único que d’Annunzio nos da no son más que vagas y confusas imágenes que hacen parecer fingido el dolor, y sobre todo por la sonora constitución del verso, cuyo ritmo nada tiene que ver con el presunto dolor, sino únicamente con el placer parnasiano de silabear el verso.

Es de notar que entre las «romanzas» añadidas, una de ellas bas­tante bella, llamada «Jessica», no es de d’Annunzio sino de Barbara Leoni, su aman­te por aquellos años. Estas poesías fueron más tarde reunidas en la edición nacional de las obras de d’Annunzio (1930), con el Isottéo, bajo el título El verso es todo [II verso é tutto].

E. De Michelis