La Enferma Fingida, Carlo Goldoni

[La finta ammalata]. Comedia en tres actos representada por vez primera en el carnaval de 1751. Entre las más graciosas comedias de Goldoni, forma parte de las famosas dieciséis comedias es­critas en la sexta década del siglo, e ins­pirada en el Amor médico (v.) de Moliere. Rosaura (v.), enamorada del doctor Onesti, se finge enferma para ver todos los días a su amado. El doctor Onesti, aunque igno­rando la verdad, intuye que su enfermedad es solamente imaginaria y, cuando Beatrice le revela la verdadera razón, quisiera retirarse.

Pero, alrededor de Rosaura, se agi­tan, llamados por Pantalón (v.), deses­perado ante la postración de su hija, numerosos médicos que, con su ignorancia, podrían perjudicar la salud de Rosaura, apoyados en esto por el boticario Agapito; entonces Onesti siente el deber de no aban­donar a Rosaura en sus garras. Como se puede fácilmente imaginar, la comedia aca­ba con una boda y la consiguiente curación de la enferma fingida. Aunque ha tratado un tema que tiene ilustres precedentes — por ejemplo el Enfermo imaginario (v.) de Moliere— Goldoni ha dado su impronta a la comedia delineando en Rosaura un personaje agudo y al mismo tiempo deli­cado, con el que contrasta bellamente el ingenuo y ansioso afecto paternal de Pan­talón. Los tipos de los médicos son en su mayoría una pura repetición de los perso­najes molierescos, aunque la sátira sea menos eficaz. El boticario sordo y ma­niático lector de gacetas es típicamente goldoniano, es decir, vive en aquel límite, que tanto le interesó a Goldoni, en que la normalidad, rayando con la manía, en vez de encerrarse en caracteres morbosos se ilumina por ella y revela sus elementos universales.

U. Dèttore