Ethan Frome, Edith Wharton

La historia nos es referida por un narrador que, llegando por cuestiones de trabajo al remoto pueblo de Starkfield, Massachusetts, queda muy impresionado por la señal de una experiencia misteriosa y terrible que Ethan Frome, renco y precozmente avejentado, lleva marcada en el ros­tro.

Al entrar accidentalmente en su casa una tempestuo­sa noche de invierno, el narrador tiene la revelación de la tragedia. Veinticuatro años antes, entre Ethan Frome, casado con la severa e hipocondríaca Zeena, y Mattie, la joven sobrina de ésta venida para asistirla, nació un amor hecho de miradas y de arrobados silencios.

Con sus lu­minosos ojos negros Mattie hace brotar en Ethan, que ha­bía vivido hasta ese momento en una especie de prisión emotiva, un ansia de libertad. Cuando Mattie se ve obli­gada a marcharse debido a que Zeena la despide, Ethan la sigue en un vano intento de convencerla para que hu­yan y junto con ella se lanza a una loca carrera en trineo que acaba en un desastroso accidente: Ettan y Mattie so­breviven, pero, minusválidos los dos, tendrán que hacer frente a una vida más dura que la misma muerte bajo la férula de Zeena, guardiana y testigo de su destino.

[spoiler title=’desenlace’ collapse_link=’true’]Así los encuentra el narrador veinticuatro años después en una tétrica cocina; y la voz estridente que oye, así como la «brillante mirada de bruja» que encuentra la suya, no son las de Zeena, sino las de Mattie.

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Encic. Garzanti