Entre Llamas, Joaquim Ruyra

[Entre flames]. Compi­lación de prosas del escritor catalán. Se publicó en 1928, a raíz del incendio que devastó la zona fo­restal de las Gavarres y Montnegre.

El es­critor perdió en el siniestro gran parte de su patrimonio; pero más atento al daño de los demás que al propio, inició en la prensa una campaña de caridad. Sus admiradores, en homenaje de simpatía, le editaron el li­bro Entre llamas, título simbólico de los dos fuegos que le dieron ocasión: el del incendio y el del amor. Se reunieron en el volumen los artículos de Ruyra pidiendo socorros para las víctimas amenazadas por el hambre y otras obritas, más o menos inéditas, de variado carácter y muy des­igual valor.

Descuella la narración Las co­sas benignas [Les coses benignes]. Su argu­mento se resume como sigue. Corría la voz de que en el convento de capuchinos de Blanes reinaba la molicie. El Padre Provin­cial lo visita sin previo anuncio. Las apren­siones del docto y apocado varón van desvaneciéndose al comprobar que se trata, muy al contrario, de un encendido espíritu franciscano. Uno de los frailes, el P. Sadurní, protagonista del relato, es, incluso en los rasgos de su persona física, una ima­gen viva de San Francisco; capta la sonrisa de Dios en el perenne milagro de la belleza natural (las cosas benignas) y sabe ver «la congruencia de las formas con las fina­lidades y los pensamientos divinos». La influencia de las Florecillas de San Francis­co y del Llibre d’Amic e Amat de Llull son patentes en estas páginas, fundamentales para apreciar la posición intelectual y reli­giosa de Ruyra, el realista a cuyos ojos, como a los del P. Sadurní «las cosas se llenaban de alma».

C. Riba