El Arco de Ulises, Gerhard Hauptmann

[Der Bogen des Odysseus]. Cuando el escritor alemán Gerhard Hauptmann (1862-1946) . estaba a pun­to de terminar el viaje a Grecia, de que es tan claro testimonio la Primavera helénica (v.), se le ocurrió escribir una composición dramática en verso, que tuviera por prota­gonista a Telémaco (v.), hijo de Ulises (v.). Pero en lugar del hijo, el padre se convir­tió en héroe de este drama (1914) inspirado en el mundo helénico, al cual debían seguir otros. La trama está tomada en gran parte de la Odisea (v.) homérica y precisamente de la llegada a Itaca del hijo de Laertes (v.), hasta la matanza de los Procios. Gran cantidad de personajes homéricos aparecen en escena: Telémaco, Eumeo, Antinoo, Anfinomo, Ctesipo, Eurímaco y Melanteo; Penélope, en cambio, no aparece y la nodriza Euriclea no tiene una intervención tan no­table como en el poema homérico, donde gracias a una antigua cicatriz reconoce a Ulises al lavarle los pies. Esta variación se explica siguiendo la nueva interpreta­ción que Hauptmann da a la figura del hijo de Itaca.

Es un hombre cansado de luchar con los dioses y con el hado; casi no cree ya en la felicidad que su vuelta a la patria pueda proporcionarle: teme estar olvidado por todos y quisiera, para evitar la más amarga desilusión, olvidar él mismo que es rey de Itaca. Sólo cuando siente y ve que alguien le sigue siendo fiel, cree en. su vuelta y le espera desesperadamente y contra todo, sólo entonces empieza a re­cobrar fe y fuerzas, y a pasar de la excita­ción casi morbosa de un perseguido, a la tranquila intrepidez del hombre que sabe lo que quiere. En suma, el héroe también aquí está formado en cierto modo por el ambiente. Hauptmann no ha escatimado ninguna de sus habilidades y ha dado una magnífica prueba, también, al adaptar el verso a las necesidades del discurso, tan pronto concreto como líricamente difuso; pero puede dudarse de si esta ión naturalista conviene al héroe homérico. Si el Ulises de Dante parece continuar en cier­to modo y casi desarrollar, si no todos, al menos uno de los elementos dominantes del carácter del héroe homérico, en este Ulises de Hauptmann se reconocen demasiado bien los perfiles del hombre moderno para que pueda perdurar a su alrededor el halo míti­co que le conviene.

R. Paoli