Cartas de Mme. d’Aubigné

[Lettres]. Famoso epistolario de Françoise d’Aubigné (1635-1719), sobrina del poeta hugonote Théodore Agrippa d’Aubigné (1552-1630), y esposa del autor cómico Paul Scarron (1610- 1660), y después marquesa de Maintenon por el amor y el favor de Luis XIV de Fran­cia, el rey Sol. Si, merecidamente, las Cartas de Madame de Sévigné (v.) son más renom­bradas por su lengua vivacísima y pinto­resca, éstas de la fundadora del colegio de Saint-Cyr, publicadas por primera vez en el año 1752, tienen el mérito de una mayor nitidez y más fino razonamiento. Su dura vida (Francisca había nacido en la cárcel, donde estaban detenidos sus padres), sus luchas espirituales (el convento y la conver­sión al catolicismo), su convivencia con el inválido Scarron, que pronto había de dejarla viuda, formaron el carácter de la valerosa dama, la cual estaba a punto de hallar (v. sobre todo El espíritu de la ins­titución de las jovencitas de Saint-Louis) su verdadera vocación en su pasión edu­cadora, y que por su matrimonio secreto con el soberano, cuyos hijos tenidos con su fa­vorita, la marquesa de Montespan (1641- 1707) ella educó, había de ejercer no es­caso influjo en la historia de la Monarquía francesa. Sus cartas representan, pues, el vivo documento de una constante voluntad de practicar el bien, y dan pruebas de una elevada finura espiritual en medio de las costumbres de su época. Entre sus cartas más bellas está aquella tan consoladora, dirigida a su hermano acerca de la Provi­dencia, y la escrita a la famosa cortesana Ninon de Léñelos (1616-1706). Entre las más profundas está la dirigida a Madame de la Maison-Fort (de 1699), acerca de la vani­dad del mundo y la confianza en el bien y, sobre todo, la dirigida a la duquesa de Borgoña, con motivo de sus bodas (1700); do­cumento que pasa por uno de los más ele­vados para la educación de las jóvenes, y es elocuente testimonio de la vida espiritual de Madame de Maintenon, en medio de la pompa y del refinamiento de la corte del Rey Sol.

C. Cordié