Vicente Rocafuerte

Nació en Guayaquil el 3 de mayo de 1783 y murió en Lima el 16 de mayo de 1847. Hizo sus primeros estudios en su ciudad natal, continuándolos en Fran­cia en el Colegio de Saint-Germain-en-Laye. De nuevo en Guayaquil se suma a los mo­vimientos revolucionarios que por entonces comenzaban a conmover la América españo­la. En el año 1812 es elegido diputado por su provincia en las Cortes españolas, visi­tando con este motivo de nuevo Europa. Terminado su mandato regresa a su patria (1817), de donde marchó a Estados Unidos y a México, interviniendo activamente a favor de los republicanos. Con una misión del Gobierno mexicano pasó a Londres (1824) en donde permaneció hasta 1830, realizan­do una efectiva labor diplomática. De nue­vo en México se opone al general Bustamante y en el año 1833, en vista de la caótica situación mexicana, regresa a su patria.

Símbolo de la oposición popular contra Flo­res, fue alzado a la presidencia de la Re­pública en 1835. Reorganizó las finanzas, fundó el Instituto Agrario, mejoró la ins­trucción pública y consiguió que España reconociese a la nueva nación. Terminado su mandato en 1839 se trasladó a Lima, donde siguió trabajando por la nueva Amé­rica hasta su muerte en 1847. Rocafuerte es sin duda uno de los más notables pensadores de la América revolucionaria y uno de sus más eficaces gobernantes. Hombre de sólida cul­tura, inteligente y activo, en México des­arrolló una importante actividad intelectual adecuada a la nueva situación; en defensa de la República publicó Ideas necesarias a todo pueblo independiente que quiera ser libre; contra Itúrbide, el Bosquejo ligerísimo de la revolución de Méjico, desde el grito de Iguala hasta la proclamación im­perial; sobre problemas de las nuevas for­mas de gobierno, El sistema colombiano popular electivo y representativo es el que más conviene a la América independiente. Otras obras suyas fueron Ensayo sobre las cárceles, Ensayo sobre la tolerancia reli­giosa (v.),

Curso de filosofía moral; la serie de manifiestos A la nación y Ensayo polí­tico. Favoreció además la publicación de numerosas obras de instrucción en el Nue­vo Mundo. Más que liberal y librepensador Rocafuerte fue sobre todo un hombre de gran sen­tido práctico que trató de prevenir las gra­ves consecuencias del despotismo político y de la tolerancia religiosa.