Salvatore Quasimodo

Poeta italiano, nació en Siracusa el 20 de agosto de 1901. Edu­cado en una cultura eminentemente técnica, aprendió luego por sí mismo las lenguas clá­sicas y en la actualidad es profesor de literatura italiana. Formóse en el gusto por la poesía hermética que, en su país, enlaza con las corrientes irracionalistas de la cultu­ra europea que van desde el simbolismo francés al surrealismo, y que comenzó a denominarse con este nombre hacia 1930, para caracterizar a la lírica «pura» esencial; más atenta a la sugestión musical de las palabras que a su significado, no se limitó sólo a poner las bases de una nueva poesía, y de la profunda crítica hizo brotar, de nuevo, el fervor hacia los clásicos, sobre todo Petrarca y Leopardi, y el interés por los poetas extranjeros, herméticos o no, tales como García Lorca, Éluard y Elliot.

Ungaretti, Móntale y Quasimodo han sido una con­secuencia de esta renovación, pero nuestro autor ha ido templando el influjo originario a través de un lenguaje poético y personal que libera su sensualidad doliente en temblorosas visiones del agua y la tierra, dentro de un clima evocador de viejos mitos (Aguas y tierras [Acque e terre, 1930]; Oboe su­mergido [Oboe sommerso, 1932]; Olor de eucaliptus y otros versos [Odore di Eucalyp- tus ed altri versi, 1933]; Y llega pronto la tarde [Ed é súbito sera, 1942]; Día tras día [Giomo dopo giorno, 1947]. Quasimodo ha publi­cado también unas antologías de líricos griegos y latinos a impulsos quizá de su vieja nostalgia de la armonía clásica, en las que se trasluce el soplo de su más feliz poesía original. Entre su última producción lírica descuellan La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde [II falso e vero verde, 1956] y La tierra incomparable [La terra impareggiabïle, 1958]. En 1959 le fue concedido al poeta el Premio Nobel de lite­ratura.

Quasimodo ha traducido a Esquilo, a Sha­kespeare, a Pablo Neruda, a Sófocles, a Catulo y a Molière, y ha confeccionado una antología de la Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957), y otra de Poesía italiana de la postguerra (1958). Sus ensayos críticos y polémicos han sido recogidos en El poeta y el polí­tico [II poeta e il político, 1960] y las cróni­cas publicadas en la revista Tempo, en Es­critos sobre el teatro [Scritti sul teatro, 1961].