Philipp Jacob Spener

Nació el 13 de ene­ro de 1635 en Rappolsweiler, en la alta Alsacia, y murió en Berlín el 5 de febrero de 1705. Estudió teología protestante en Es­trasburgo, y luego en Basilea, Ginebra y Tubinga. Más tarde volvió a la primera de estas ciudades, como predicador libre de la catedral de S. Thomas; contrajo matri­monio (1664) con Susanna Ehrhardt y fue nombrado en 1666 primer pastor en Franc­fort del Main, donde inició su actividad como renovador de la piedad luterana, que le valió, por parte de sus adversarios, el epíteto de «pietista». A la orientación de Spener con­tribuyeron varias influencias: la mística de Amdt; la lectura de textos rigoristas del puritanismo inglés; la predicación de Labadie, el ex jesuita en cuyo calvinismo figuraban las exigencias místicas y piado­sas de su herencia ignaciana, y a quien Spener oyó varias veces en Ginebra, y las ten­dencias irenistas de Antoine Léger, pro­fesor de griego en la Academia de aque­lla ciudad — a la cual huyera desde las Valli Valdesi (Piamonte) —, quien anterior­mente se había asociado, en Constantinopla, a los intentos de unión entre ortodoxos y protestantes promovidos por Cirilo Lucaris.

A todos estos influjos añadióse, a partir de 1667, su relación con Leibniz, el irenista autor de la correspondencia con Bossuet. Spener propuso a la sociedad luterana, desmora­lizada por la guerra de los Treinta Años, cansada de polémicas dogmáticas y ago­tada por una ortodoxia intelectualista, el retorno a la religión del corazón; instituyó círculos de estudios bíblicos destinados al cultivo de la piedad, defendió una conducta rigurosa (renuncia al baile, al teatro, al juego de naipes, etc.) y formuló sus votos en favor de la renovación piadosa en la obrita Pía desideria (1675, v.). Su nombra­miento como predicador cortesano en Dresde (1685) y luego en Berlín (1691) dio el mayor impulso a la práctica de la piedad; a partir de entonces, y hasta su muerte, la biografía de Spener aparece unida a la historia del pietismo, de sus éxitos en Alemania y de la oposición que suscitó.

G. Miegge