Paul Langevin

Nació el 24 de enero de 1872 en París, donde murió el 19 de diciembre de 1946. Fue un notable físico francés. Era hijo de una familia modesta, y empezó pronto sus estudios científicos. En 1884 fue alumno de la «École Lavoisier», y en 1888 de la «École de Physique et de Chimie», donde viose notablemente influido por Pierre Curie. En 1893 ingresó como discípulo en la «École Normale Supérieure», y allí trabó amistad con Jean Perrin. En 1897 consiguió una beca para estudiar en el La­boratorio Cavendish, en Inglaterra. En 1905 era profesor de Física de la «École de Phy­sique et de Chimie», y en 1909 del «Col­lège de France». En 1920 asumió la direc­ción de la Revue de Physique, y en 1926 la de la «École de Physique et de Chimie». En 1934 fue nombrado miembro de la Aca­demia de Ciencias de Paris.

Los primeros trabajos de Langevin, reanudados más tarde en los últimos años de su vida, se refieren a las propiedades de los iones en los gases; con ellos aportó notables contribuciones al co­nocimiento de las leyes de difusión y recom­binación de los iones, y aclaró el mecanismo del paso de la corriente eléctrica por los gases. Uno de los principales resultados obtenidos por Langevin se halla descrito en Sur les ions de l’atmosphère (1905), informe so­bre el descubrimiento de ciertos iones de la atmósfera con una carga cincuenta veces superior a la de los restantes. A partir de 1905 el sabio llevó a cabo una serie de investigaciones sobre los grandes problemas de la Física; formuló la teoría del diamagnetismo y el paramagnetismo y estudió los movimientos brownianos, los fundamentos de la mecánica de Newton, la dinámica de la relatividad, la inercia de la energía, y la teoría de las birrefringencias eléctricas y magnéticas. Su opinión acerca del magnetis­mo es un puente entre las ideas de Ampère y las teorías quánticas.

Ocupóse también de cuestiones técnicas; durante la guerra de 1914-18 desarrolló la aplicación de los ultrasonidos a la lucha contra los submarinos. Como dijeron algunos, fue también «profesor nato»; sobre la naturaleza de la enseñanza publicó, entre otras obras, L’esprit de ren­seignement scientifique, conferencia apare­cida con otros ensayos en el volumen La física en los últimos veinte años (1923, v.), y La valeur éducative de l’histoire des scien­ces (v. Ensayos de filosofía e historia de la ciencia). Presidente en 1945 de la comisión para la reforma de la enseñanza. Los méri­tos de Langevin fueron dignamente reconcomisiónEn 1928 sucedió a Lorentz, fallecido aquel mis­mo año, en la presidencia de los congresos Solvay. Recibió la graduación «honoris cau­sa» de varias universidades, y perteneció a numerosas instituciones científicas, entre las cuales figuran la «Royal Society» de Lon­dres y la Academia de Ciencias de la Unión Soviética. Einstein elogió su figura.

R. Frediant