Karl Wilhelm Julius Hugo Riemann

Nació en Grossmehlra, cerca de Sondershausen (Alemania), el 18 de julio de 1849, y murió en Leipzig el 10 del mismo mes de 1919. Fue uno de los historiadores y teóricos de la música más representativos de su tiempo. Al principio estudiante en la Facultad de Leyes de Berlín y Tubinga, dedicóse más tarde al arte musical en el Conservatorio de Leipzig, en cuya universidad fue pro­fesor extraordinario de 1878 a 1880. Des­arrolló luego actividades docentes en los Conservatorios de Hamburgo (1881 – 90) y Wiesbaden (1890-95), y de nuevo en la Universidad de Leipzig, donde en 1901 pasó a ocupar como titular la cátedra de Musico­logía. Riemann trabajó en casi todos los campos de la ciencia musical; ocupóse de proble­mas de historia, erudición, estética, armonía y composición y aportó en todos ellos la contribución de un método y una documen­tación extremadamente rigurosos.

Los tex­tos de nuestro autor fueron muy pronto parte importante de cualquier bibliografía científica seria. Del conjunto de sus obras destaca, por su interés particular, la titu­lada Musiklexikon, de la que aparecieron a partir de 1882 ocho ediciones durante la vida de Riemann y otras dos (en 1919 y 1922) des­pués de su muerte, revisadas por Alfred Einstein. Entre el resto de su abundante producción cabe mencionar La naturaleza del armónico [Die Natur der Harmonik, 1882], Nueva escuela de la melodía [Neue Schulé der Melodik, 1883], Dinámica y agógica musicales [Mtisikálische Dynamik und Agogik, 1884], Iniciación práctica al fra­seo [Praktische Ardeitung zum Phrasieren, 1886], Manual de armonía [Handbuch der Harmonielehre, 1887], Representación grá­fica e impresión de las notas [Notenschrift und Notendruck 1896], Doctrina, de la com­posición [Grosse Kompositionslehre, 1902] y Manual de historia de la música [Hand­buch der Musikgeschichte, 1901-13].

Riemann ma­nifestó una franca oposición a las teorías de la filología clásica en cuanto a los pro­blemas de la rítmica musical, que se pre­tendía sometida a las normas de la métrica antigua; por otra parte, su concepción del fraseo aparece con frecuencia arbitraria por la tendencia a reducir toda la música a períodos simétricos de cuatro momentos. El criterio historiográfico de Riemann, siquiera notable en resultados e información erudita, queda enmarcado en la tradición formal típicamente alemana (la historia lo es de las formas y no de las personalidades crea­doras), y se enfrenta a las corrientes histó­ricas inspiradas en el historicismo idealista. La investigación de los archivos recibió de Riemann un vigoroso impulso con la públicacion de muchas obras maestras de música antigua, que trató siempre con escrupuloso respeto filológico. Fue también compositor; sin embargo, como fácilmente puede com­prenderse, sus dotes como tal resultaron muy inferiores a las de teórico e historiador.

B. Boccia