Karl Wilhelm Ferdinand Solger

Nació el 28 de noviembre de 1780 en Schwedt (Uckermark), y murió en Berlín el 20 de octubre de 1819. Luego de haber cursado la enseñanza secundaria en esta última ciudad, inició el estudio del Derecho en la Univer­sidad de Halle (1799); más tarde (1801) pasó a la de Jena, donde siguió los cursos de Schelling y se relacionó con Goethe y Schiller. Al regreso de un viaje por el extranjero (1803) ingresó en la administración pública, que abandonó algunos años después (1806) para dedicarse por completo a la actividad filosófica y literaria. En el año 1808 graduóse en Filosofía y publicó un ensayo sobre Las tragedias de Sófocles que le dio notoriedad- En 1809 se le confió la cátedra de Filosofía de la Universidad de Francfort del Oder, y en 1811 la misma de la de Berlín; en 1814-1815 fue rector de este último centro do­cente.

A tal época pertenecen su volumen De explicatione ellipsium in lingua graeca (1811) y la más importante e interesante de sus obras: Erwin. Cuatro diálogos sobre lo bello y sobre el arte (1814-15, v.), siste­mática y animada exposición de su doctrina estética. En opinión de Solger, el instrumento y el método de la imaginación y de la fantasía se hallan en la dialéctica del diálogo que mejor expresa la unidad del pensa­miento y de la vida, y aparecen en la base de la ironía o «humour». El sentimiento iró­nico es, formalmente, negativo, pero posi­tivo en cuanto a su eficacia, porque elimina todas las cosas no reales ni esenciales; en ello reside la diferencia principal entre la ironía de Solger y la de Tieck y Friedrich von Schlegel.

Nuestro autor trató luego amplia­mente de la significación y la función de la dialéctica respecto de los fines gnoseológicos en Diálogos filosóficos (1817, v.). Otros tex­tos de Solger vieron la luz después de su muerte; así, Escritos póstumos y correspondencia [Nachgelassen Schriften und Briefwechsel], publicados por J. L. Tieck y Fed. von Raumer (1826), y las interesantes Lecciones de estética [Vorlesungen über Aestetik], que editó K. W. L. Heyse (1829).

I. Mészáros