Juliusz Slowacki

Nació en Krzemeniec el 4 de octubre de 1809 y murió en París el 3 de abril de 1849. Huérfano de padre, fue educado por la madre, mujer sensible y muy culta, y se formó soñador y enfermizo. Por voluntad del padrastro estudió Leyes; sin embargo, ya a los diecisiete años publicó una Elegía ucraniana [Duma ukraińska] de gusto byroniano. Su primera juventud es­tuvo marcada por el amor no correspondido a Luisa Śniadecka y la amistad con un com­pañero que se dio muerte. En Hora de reflexión (v.) evocaría el autor tales tiem­pos. Estuvo empleado en un ministerio, en Varsovia, y, movido por sus aficiones lite­rarias, publicó los dramas Mindowe (v.) y Maria Stuart (v. María Estuardo). Al esta­llar la revolución de 1830 el gobierno pro­visional envióle con una misión a Dresde y a Londres; en 1832 marchó a París, donde permaneció poco tiempo. Mickiewicz (v.), de quien Slowacki fue rival, había publicado la tercera parte de Dziady; en la obra, el pa­drastro de éste, Bécu, aparecía enemigo y delator de los Filaretes (sociedad secreta pa­triótica).

Slowacki atacó a Mickiewicz en Kordjan (1834, v.), drama que, al par de Lambro (1833, v.), publicó en París; luego se diri­gió a Suiza, donde vivió años serenos (cfr. En Suiza [W Szwajcarji]). En 1836 se hallaba en Roma; en esta ciudad conoció al poeta Krasiński (v.), el cual comprendió antes que nadie su genio y le alentó a de­fenderse de los críticos. Nació de esta suerte el poema Beniowski, en cuyas digresiones el autor no ahorró nada a nadie. Poco después partió hacia Oriente (Grecia, Egipto, Palestina). Vuelto a Italia en 1837 estable­cióse en Florencia, y, además de Viaje a Tierra Santa [Podróż do Ziemi Świetejz Neapolu] y de las bellísimas composiciones líricas La tumba de Agamenón [Grób Agamennona,] y Estoy triste, oh Dios [Smutno mi Boże], público El padre de los apestados (v.), y, bajo la influencia de Dante, el ad­mirable poema en versículos bíblicos Anhelli (v.). En la capital toscana conoció a Angela Moszczeńska, a la cual amó e idea­lizó hasta hacer de ella una figura irreal. De nuevo en París dio a la luz Balladyna y Lilla Weneda (1840, v.).

En 1842, luego de haber oído hablar del místico Andrés Towiański, relacionóse con él y acogió sus ideas; los versos de Ayúdame, Señor [Tak nam dopomóż Bóg] reflejan tal estado de ánimo. Por aquel entonces compuso también El sueño de plata de Salomé [Sen srébrny Salome j], El padre Marcos [Ksiadz Marek] y La génesis del espíritu [Genesis z ducha]. Inició, además, la redacción del gran poema Rey espíritu (v.), del cual publicó única­mente la primera rapsodia; las restantes permanecieron incompletas. En 1848 volvió a ver a su madre, a quien dirigiera en el curso de aquellos años sus cartas más bellas; apenas la hubo abrazado nuevamente fue obligado a partir por la policía alemana. Falleció pocos meses después.

M. Bersano Begey