John Smith

Nació en Willoughby (Lincolnshire, Inglaterra) en 1579-30 y murió en Londres el 2 de junio de 1631. De familia distinguida y acomodada, frecuentó el liceo clásico. Fallecido su padre, a los quince años empezó a trabajar como aprendiz junto a un comerciante; pronto, empero, a impulsos de su carácter aventurero, marchó al con­tinente y fue soldado por espacio de cuatro años. Durante este período luchó contra los turcos en Hungría y Transilvania. Hecho prisionero, fue conducido a Constantinopla como presente a la esposa del bajá, que se enamoró de él; pero le envió a una región situada entre los mares Caspio y Negro, donde, caído en la esclavitud, dio muerte a su dueño y huyó a Europa. En 1606 partió hacia Virginia y se estableció con otros ciento cuatro colonizadores en Jamestown; allí, en el curso de los primeros siete meses de permanencia, perecieron casi las dos ter­ceras partes de los componentes del grupo.

Smith dedicóse a la exploración del territorio (exploró los ríos Potomac y Rappahannock y la bahía de Chesapeake) y al comercio con los indios, por quienes fue capturado en cierta ocasión; salvóle entonces de la muerte la intervención de la hija del jefe Powhatan, Pocahontas. Mantuvo frecuente divergencias con otros dirigentes en cuanto al gobierno de la colonia, y en 1608-09 con­siguió librar de la muerte por hambre a los colonizadores mediante la obtención de trigo de los indios. Vuelto a su país en 1609, en 1613-14 fue enviado a Nueva Inglaterra, cuyas costas exploró; al regresar con un valioso cargamento de pieles y pescado, cayó en poder de los piratas y fue llevado a La Rochelle; pero logró escapar y volvió a Inglaterra, donde se le concedió el título de almirante. Los «Peregrinos» no le quisie­ron con ellos, a pesar de lo cual utilizaron sus mapas y los resultados de sus explora­ciones. La actividad principal desarrollada por Smith en el último período de su vida fue la publicación de varias obras con las cuales despertó el interés respecto a los problemas de la colonización; en ellas ofreció a los colonizadores los consejos de su propia experiencia. Ya en 1608 había aparecido Ver­dadera relación de acontecimientos ocurri­dos en Virginia (v.), uno de sus textos más interesantes.

L. R. Lind