Honorio de Autun

Vivió aproximada­mente entre 1090-1150; personaje enigmá­tico, cuya biografía es harto oscura. En Lumbreras de la Iglesia (v. Hombres ilus­tres), especie de historia literaria resumida de Jerónimo, Genadio, Isidoro, Beda y de otras enciclopedias anteriores, nos da noti­cias de sí mismo: «Honorius Augustodunensis ecclesiae presbiter et scholasticus…», de donde se deduce que pertenecía a la iglesia de Autun en Borgoña. Vivió mucho tiempo en Alemania, probablemente en Ratisbona, y fue el portavoz del ambiente cultural franco-alemán en su abundante producción científica y teológica.

Era, en efecto, un espíritu curioso de los problemas naturales, políticos, teológicos e históricos y preten­dió extender a un público más vasto el saber de su tiempo, patrimonio celosamente custodiado por un estrecho círculo de es- . cuela. En el mismo De luminibus ecclesiae, hablándonos de su propia obra, afirma H. haber compuesto «.obritas no despreciables» y ofrece los títulos de veintidós de ellas. Son obras de compilación, pero siempre no­tables por la claridad de expresión. Son dignas de recuerdo, sobre todo, Imago mundi, enciclopedia en tres partes de geografía y cosmografía, de cronología y de historia Elucidarios, enciclopedia teológica con diá­logo catequístico; Sacramentarium, obra li­túrgica; Speculum ececlesiae, destinado a los predicadores; De libero arbitrio, sobre el problema de la predestinación.

G. Vecchi