Francisco Rodríguez Marín

Literato y erudito español. Nació en Osuna (Sevilla) en 1855 y murió en Madrid en 1943. Se doctoró en Derecho y se licenció en Filosofía y Letras; sucedió a Menéndez Pelayo en la dirección de la Biblioteca Nacional. Desde su juventud cultivó el periodismo bajo el seudónimo de «El bachiller Francisco de Osuna». Compuso madrigales y sonetos. In­fatigable folklorista, recogió cuentos, can­tares y refranes populares, con los que llenó numerosos volúmenes. Divulgó la obra de Espinosa, de Barahona de Soto, de Bal­tasar de Alcázar y de otros clásicos menores, de los que descubrió y publicó muchas com­posiciones hasta entonces inéditas y desco­nocidas.

Pero su obra más estimada es sin duda la que resultó de su devota y minu­ciosa dedicación a Cervantes; sus ediciones del Quijote, profusamente anotadas, son valiosísimas; publicó asimismo más de un centenar de documentos relativos a este autor, descubiertos por él. El estilo de Rodríguez Marín es ameno y castizo, a menudo arcaizante; se trata de un escritor insobornablemente andaluz. Entre sus obras cabe mencionar: Madrigales (1901), Rinconete (1905), La ilustre fregona (1917), El casamiento en­gañoso (1918), Cantos populares españoles (5 vols. 1882-83), 12.000 refranes (1926), 12.600 refranes más (1930), El Loaysa de «El celoso extremeño» (1909 y 1917), etc. Fue académico de la Lengua, cuya institu­ción presidía a su muerte.