Francisco Rodríguez Lobo

Nació en Leiria (Portugal) después de 1580 y murió en noviembre de 1621 mientras navegaba por el Tajo. Perteneciente a una familia con­vertida poco antes al cristianismo recibió las órdenes menores en 1602 y graduóse luego en Derecho en la Universidad de Coimbra. Vivió una existencia económica­mente desahogada, y salvo algunas breves estancias en Villa Vicosa, junto a sus pro­tectores los duques de Braganza, pasó casi toda su vida en la nativa ciudad de Leiria, entregado a los estudios históricos y a la poesía. Entre sus obras destacan Primavera (1601), narración bucólica en verso y prosa de acuerdo con el estilo de Sannazaro, los sucesivos textos del mismo género O Pastor peregrino (1608) y O Desengañado (1614), y las Eglogas (1605, v.), de inspiración tam­bién pastoril, pero con evidentes intenciones morales.

Al autor en cuestión se deben, además, un poema épico de escaso interés, O Condestable de Portugal D. Nuno Alvares Per eirá (1610), y los diálogos de Córte na aldeia (1619), retrato ideal del gentilhombre portugués del siglo XVI. Hacia 1598 Rodríguez Lobo fue protagonista, junto con una dama de la familia del marqués de Vila Real, de un oscuro episodio amoroso. En noviembre de 1621 pereció ahogado en el Tajo, por el cual descendía con el conde de Assentar en una embarcación.

L. Stegagno Picchio