Edmund Spenser

Nació posiblemente en East Smithfield (Londres) hacia 1552-53 y murió en Westminster el 13 de enero de 1599. Fue el mayor poeta inglés de la época isabelina. Permite deducir la fecha de su na­cimiento el soneto LX de su cancionero. Amorcillos (v.), en el que habla de sí mis­mo como de un hombre de unos cuarenta años. Esta obra aparece inscrita en el re­gistro del gremio de libreros («Stationers Register») el 19 de noviembre de 1594, y vio la luz el año siguiente con la indicación «escrita no hace mucho» («written not long since»), por lo cual se cree compuesta en 1593; restando de esta fecha la edad men­cionada, se llega a 1552-53, época confir­mada por la matrícula del autor en la Universidad de Cambridge (1569) si se tiene en cuenta que los estudiantes habían de haber cumplido los catorce años. Recibió Spenser la formación inicial en la «Merchant Taylors’ School» de Londres, de la cual era director Richard Mulcaster (15307-1611), y luego pasó a Pembroke Hall (Cambridge), donde consiguió el título de «bachelor of arts» en 1573 y el de «magister artium» en 1576.

Allí trabó amistad con Gabriel Harvey (15459-1630), y llamó la atención de John Young (15349-1605), de quien llegó a secre­tario en 1578, cuando éste fue nombrado obispo de Rochester. El verano del año si­guiente, empero, se hallaba en Londres, po­siblemente con el séquito del conde de Leicester; allí publicó anónimo El calendario del pastor (v.), que dedicó a sir Philip Sidney (1554-1586), y compuso probablemente la dura sátira contra la corrupción de la corte y de la iglesia titulada El relato de Mamá Hubberd [Mother Hubberds Tale], que, aparecida en 1591, provocó el enojo de su protector y obligóle a aceptar el cargo de secretario de lord Arthur Grey de Wilton, «Deputy», o sea gobernador, de Irlanda, país al cual se dirigió en 1580. Antes de trasladarse a Dublín nuestro autor debió, seguramente, de contraer matrimonio, qui­zá con Machabyas Chylde, cuya boda con cierto Edmund Spenser fue celebrada el 27 de octubre de 1579 en la iglesia de Santa Margarita, en Westminster, según resulta del registro parroquial; el hijo, Silvano, hubo de nacer, sin duda, no mucho después, por cuanto en 1602-03 podía presentar ya en nombre propio una causa contra la madras­tra.

La permanencia del poeta en Irlanda no fue exactamente un destierro, como a menudo se ha dicho. Encontró en Dublín un grupo de hombres cultos, entre los cua­les figuraba Ludovico Bryskett, traductor de Giraldi Cinzio, y a partir de 1581 em­pezó a recibir concesiones de tierras con­fiscadas a los rebeldes, donaciones que en 1589 culminaron en la del castillo y las pose­siones de Kilcolman, en el sur de Irlanda. Este último año regresó a Londres con sir Walter Raleigh (1552?-1618) para presentar a la reina Isabel los tres primeros libros de su gran poema alegórico caballeresco, La reina de las hadas (v.), empezado hacía ya más de diez años. Su publicación tuvo lugar en 1590, y a ella siguió en 1591 la de algu­nas de las obras menores del poeta, entre ellas la de Mother Hubberds Tale. En esta fecha volvió jubiloso a Irlanda, su segunda patria, como permite comprenderlo el pe­queño poema El regreso de Colin Clout (v. Colin Clout ha vuelto a casa), publi­cado en 1595. El 11 de junio de 1594 con­trajo segundas nupcias con Elizabeth Boyle, para la cual escribió el cancionero Amor­cillos (v.) y el Epitalamio (y.), aparecidos en 1595.

Durante el invierno de 1595-96 el poeta se hallaba de nuevo en Londres, pro­bablemente para atender a la publicación de los tres libros restantes de The Faerie Queene, que vieron la luz en 1596, con la reimpresión de los tres primeros, los Cua­tro himnos en honor del amor y de la be­lleza (v.) y el Prothalamion. Seguramente en la capital inglesa fue compuesto el texto Idea del estado presente de Irlanda (v.), que, luego de haber circulado largo tiempo ma­nuscrito, apareció póstumo en Dublín en 1633. Al volver a Irlanda a fines de 1596 encontró al país sublevado; la situación em­peoró progresivamente, y, al final, en octu­bre de 1598 el mismo castillo de Kilcolman fue ocupado por los rebeldes y saqueado. El literato, junto con sir Thomas Norris (1556 – 1599), comandante («president») de Munster, y otros evadidos, buscó refugio en Cork, ciudad de la cual había sido nom­brado «sherif» por aquel entonces. En di­ciembre marchó a Londres, a donde llegó el día 24 del mes, con algunas cartas de Norris; el 30 recibió de la tesorería la can­tidad de ocho libras esterlinas, hecho que, conocido en 1937, desmiente la afirmación de Ben Jonson (1572-1637), según la cual Spenser debió de morir de hambre. De la primera esposa tuvo, además de Silvano, una hija, Catalina, y de la segunda un solo hijo, lla­mado Peregrino (Peregrine), que falleció en 1642.

B. Cellini