Carles Soldevila

Comediógrafo, nove­lista y periodista catalán. Nació en Barcelona en 1892. Cursó la carrera de Derecho en la Universidad catalana. Muy pronto inició sus actividades periodísticas; fue redactor de El Poblé Catalá y más tarde ingresó en La Publicidad, en la que redactaba una sec­ción diaria bajo la rúbrica de Hojas de dietario; al catalanizarse aquel periódico, continuó su colaboración en el mismo hasta 1936, año en que Soldevila pasó a Francia al esta­llar la revolución. Fue funcionario de la Diputación provincial y luego de la Gene­ralidad de Cataluña. En 1913 publicó un fino libro de versos, Lletanies profanes. Su primera colección de narraciones. L’abrandament, apareció en 1918. En 1922 estrenó una intencionada pieza en un acto, Civilitzats tanmateix, que fue traducida al italiano por Pirandello.

Dirigió la revista literaria y mundana D’ací d’allà y fue secretario del Conferentia club. Otras obras dignas de mención: las novelas Fanny (v.), Eva (v.), Valentina (premio Creixells), la trilogía Moment musical, Bob és a París y Papers de familia; las colecciones de cuentos L’atzagaiada, Plasenteries y El senyoret Lluís; se le debe además una buena novela para la juventud: Lau, o les aventures d’un aprenent de pilot. Como autor dramático ha estrenado con éxito buen número de come­dias, entre las que sobresalen Bola de neu y Els milions del oncle. Escritor de gran laboriosidad, su obra de traductor, de con­ferenciante y de director o animador de empresas culturales es importante y siempre meritoria. Por otra parte, Soldevila es uno de los más considerables partícipes en la normali­zación de la prosa catalana desde el perió­dico, el libro y la escena. Su estilo es lím­pido, ágil, sin estridencias, de una discreta elegancia. Hombre mundano, con tintes de un moderado volterianismo, gran conocedor y admirador de la literatura francesa, Soldevila contribuyó, en el período de entreguerras, quizá como nadie, a elevar el tono medio de la burguesía distinguida de su país y a despertar y depurar el gusto literario de las nuevas generaciones.

J. Oliver