Abū-l-Faraŷ ‘Alī al-Iṣfahānī

Nació en Isfahan (Persia) en 879, murió en Bagdad en 967. Estaba emparentado con los Omeyas y mantuvo relaciones con los des­cendientes de esta dinastía, que reinaban en España. Esta ascendencia no deja de tener su significado para comprender la gran obra de recopilación de las tradiciones poéticas árabes que, encuadrada en el ambiente his­tórico y cultural en que se desenvuelve y adornada con el anecdotario típico de tal género de literatura, constituye el máximo documento de que se dispone para la re­construcción de las costumbres y de la cul­tura árabes desde la época preislámica al siglo III del Islam (v. Aghani).

No fueron extrañas al carácter enciclopédico de la obra la educación y la mentalidad literarias de la época, con las que el poeta se puso en contacto primero como estudiante en Bagdad, y más tarde como literato en las cortes de Alepo y Bagdad. Mucho más sin­gular es, teniendo en cuenta sus anteceden­tes omeyas, su posición favorable a la heterodoxia chiita, que asoma ya en su obra más importante, y que se concreta en los históricos Maqatil at-Talibiyyin, fuente poco utilizada, pero de extraordinario relieve para aclarar, como reflejo de una tradición opuesta a la dominante, las vicisitudes de aquel movimiento político y religioso.

S. Moscati