Memorias, Philippe de Commynes

[Mémoires]. Obra de Philippe de Commynes (1447?- 1511), merecidamente famosa por la am­plitud de la narración y el vigor del pen­samiento histórico.

Favorito del duque Car­los el Temerario, ofreció después sin escrú­pulos sus servicios a Luis XI, rey de Fran­cia, de quien recibió grandes honores y recompensas. Muerto el rey, tras un pe­ríodo de desgracia entre procesos y penas varias, vuelve a estar en auge con Car­los VIII, revelando más aún sus dotes de político y diplomático. Su acción tendrá gran importancia en la campaña de Italia, durante la cual fue enviado a Venecia y negoció el tratado de Vercelli con Ludovico el Moro. Más que memorias, sus escritos merecen el nombre de historia por la pro­fundidad de la visión crítica y el vigor de la narración. La obra está dividida en ocho libros, cuyos seis primeros, escritos de 1488 a 1494, tratan de la Crónica de Luis XI [Chronique de Louis XI], y los otros dos, escritos de 1494 a 1501, de la Crónica de Carlos VIII [Chronique de Charles VIII], desde la expedición a Italia hasta la muerte del rey.

Aunque nunca se detenga, más bien por prudencia, en hablar de sí mismo, Com­mynes se muestra amante del éxito y es bastante más astuto que caballeroso en sus relaciones con los hombres y, como diplo­mático, con los soberanos y las naciones. No se preocupa de heroísmos, sino de po­lítica, y ello con fría comprensión de las fuerzas que agitan la sociedad y regulan los reinos. Gracias a la experiencia que orientó su participación en la política eu­ropea de su época, sabe ver y juzgar los sucesos con justeza, sin ligarse a ideas pre­concebidas o a deseos inútiles. De ahí el in­terés continuo que anima la amplísima ma­teria de sus narraciones, la fuerza incisiva de sus juicios y de sus retratos: la frivoli­dad de Eduardo de Inglaterra, la vanidad de Carlos el Temerario y la «prudente» hi­pocresía de Luis XI están fijadas para siem­pre con estilo nuevo e inconfundible de historiador.

C. Cordié

Philippe de Commynes es, cronológica­mente, el primer escritor verdaderamente moderno. (Sainte-Beuve)