El amor dura tres años (Frédéric Beigbeder)
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El amor dura tres años
Nueva obra dle autor de la divertida y ácida 13,99. Lo más sano mentalmente es clasificarla como humor. Marc se acaba de divorciar y no hace otra cosa que quejarse del amor y de su fecha de caducidad. Tratará de vivir otra historia de amor con su amante Alice… A cualquier cosa llaman novela hoy en día. Es impensable que un libro tan malo como este se haya publicado. "A menudo nos dicen que, al cabo de cierto tiempo, la pasión se convierte en "otra cosa", más sólida y más hermosa. Pero esa "otra cosa" es el Amor con A mayúscula, un sentimiento menos excitante, es cierto, pero también menos inmaduro. Me gustaría ser absolutamente claro: esa "otra cosa" me toca los cojones, y si el Amor es eso, entonces dejo el Amor en manos de los gandules, de los descorazonados, de la gente "madura" que vive varada en su comodidad sentimental." Mucho daño le ha hecho el romanticismo de novela rosa y de las películas al concepto del amor. Perteneciente a una sociedad que lo tiene todo y que no tolera la falta de satisfacción inmediata de los apetitos, el personaje se muestra con una muy baja capacidad para aguantar la frustración. El libro es vacío y no va más allá de citar estudios científicos o antropológicos (algunos erróneos o fuera de contexto) para denostar la monogamia, la fidelidad y la familia. Abundan también los tópicos sobre el matrimonio ("El amor más intenso es el amor no correspondido", "Amar a alguien que no te ama, eso es amor" " Sobre todo, he aprendido que, para ser feliz, hay que haber sido infeliz", "Los esposos cenan, los amantes almuerzan"). Sin embargo, entre tanta estupidez que supuestamente pretende "abrirnos los ojos", dice algunas cosas sensatas: "El problema sexual de los niños de papá es que desde pequeños les han acostumbrado a tenerlo todo sin dar nada a cambio". Aunque no faltan las frases sonrojantes: "En amor la situación empieza a ser realmente preocupante cuando se pasa de la peli porno al parloteo cursi" "Ni siquiera se trata de una cuestión de egoísmo (en la cama TODOS los tíos son egoístas), lo que ocurre es que nadie les ha explicado jamás que existe alguna diferencia entre una chica y un Porsche (cuando estropeas a la chica, papá no te echa la bronca)" Veamos la descripción de la mujer ideal de Beigbeder: "Lo más hermoso de una mujer es que sea sana. Me gusta que respire Salud, ¡esa cárcel de placer! ¡Quiero que tenga ganas de correr, de reír a carcajadas, de hartarse de comer! Dientes tan blancos como el blanco de los ojos, una boca fresca como una cama grande, labios cereza en los que cada beso es una joya, una piel tersa como la de un tam-tam, senos redondos como bolas de petanca, clavículas delgadas como alas de pollo, piernas doradas como la Toscana, un culo respingón como una mejilla de bebé, y sobre todo, NADA DE MAQUILLAJE. Debe oler a leche y a sudor más que a perfume o a cigarrillo." Por pedir que no quede. Es impensable querer a una mujer enferma (o imperfecta en todos los sentidos), supongo. Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia ![]()
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Aretino :: 01/Apr/2008 :: Literatura de humor :: No hay Comentarios »







