A finales de 1944 regresa a su provincia natal Manuel Llamazares, un piloto de la Escuadrilla Azul que ha combatido en el frente ruso. Con la vitola de héroe de la Guerra Mundial, es recibido con enormes fastos por la jerarquía local. Sin embargo, el joven se encuentra en un estado calamitoso, aquejado de una grave
enfermedad que le mantendrá postrado durante meses en la
casa familiar, en el
leonés valle del Curueño.
Durante su convalecencia, al cuidado de Lolita, una prima
enfermera, tendrá ocasión de reconstruir lo sucedido desde que se uniera al ejército alemán en 1941. Demasiado joven durante la Guerra Civil, Manuel se alista en el Ejército del Aire al finalizar la contienda; su deseo es ser piloto, pero las plazas están reservadas para los veteranos de guerra. Tras dos años de espera, se une como voluntario a la Escuadrilla Azul, una unidad de élite que, a semejanza de la División Azul, se integra en la Luftwaffe para combatir contra el Ejército Rojo. Tras un periodo de instrucción en Werneuchen, su conocimientos del alemán, adquirido en la escuela, le permiten convertirse oficiosamente en piloto. En el frente de Moscú tiene una actuación destacada, derribando varios aviones. Tras salvar a varios compañeros de una
muerte segura en la Batalla de Klin es condecorado y ascendido a oficial. Su fotografía aparece en toda la
prensa propagandística de la órbita
alemana, lo que confiere una efímera celebridad al “héroe de Klin”. Sin embargo, el ejército español no reconoce su ascenso, y es relegado a tareas administrativas en el cuartel general.
En Berlín trabará una estrecha amistad con el agregado de
prensa, Jacinto Alemany. Tras convertirse en su asistente, conocerá de primera mano los entresijos de la diplomacia española y
alemana, y los turbios intereses de los corresponsales de prensa, la mayoría a sueldo del
gobierno nazi. Convertido en fotógrafo, Llamazares retrata la vida desenfrenada de la gran ciudad; vivirá también los bombardeos, el miedo y la decadencia de una urbe que, a pesar de todo, es capaz de sobrevivir y rehacerse, renaciendo de sus escombros una y otra vez.
Allí conocerá a Claudia Stolz, una joven secretaria del Negociado de Prensa del Ministerio de Propaganda. Tras odiarse a primera vista, los caminos de Claudia y Manuel se entrecruzan varias veces, hasta que la tragedia y el amor terminan por unirles una noche en la Torre Einstein. Juntos vivirán una extraordinaria experiencia, ajenos por completo a un mundo que se desmorona.
En el verano de 1944 Manuel debe regresar a España para tramitar la documentación: planean casarse ese otoño. Sin embargo, cuando vuelve a Berlín, Claudia ha desaparecido. En medio de una gran confusión, tras un atentado frustrado contra Hitler, se desata una persecución feroz contra los opositores al régimen nazi. Y la única pista sobre el paradero de Claudia conduce hasta Prinz-Albrechtstraße, sede de la temible Gestapo, la policía secreta de los nazis.
Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.
Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.
Ayer terminé de leer “Rojo pasión, negro destino, vede porvenir”, una biografía novelada que da a conocer en primera persona la realidad de Gaza a través de la vida de una española que vive allí durante algún tiempo. Me ha encantado el tratamiento que da la autora, Paloma Sanz, al conflicto judeo-palestino. Muy recomendable.
Mario, un comentario muy apropiado, idóneo para esta entrada… Sólo te ha faltado comentar el tiempo en Wisconsin y dar un pronóstico para la Copa del Rey. (modo irónico off)