Sobre la Roca, Michajlo Kocjubinskyi

[Na Kameni]. Novela del ucraniano Michajlo Kocjubinskyi (1864- 1913). La acción se desarrolla en Crimea. Es la historia del amor entre el joven pes­cador tártaro Alí y Fátima, mujer del rico carnicero Ahmet. Los dos amantes huyen, pero en seguida Ahmet, con la furiosa mul­titud de todos sus parientes, heridos en su honor familiar, se lanza en su persecución. Alcanzados y cercados, Fátima cae al mar y se ahoga, Alí termina bajo el cuchillo del carnicero. La novela es una pequeña obra maestra por la descripción de la aldea tártara, con sus usos y tipos exóticos, con su naturaleza salvaje, encuadrada en pai­sajes bellísimos. Trad. francesa de Janus, Sur le rocher (París, 1938).

E. Onatsky

Sobre el Océano, Edmondo De Amicis

[Sull´Oceano]. Obra de Edmondo De Amicis (1846-1908), publi­cada en 1889. Contiene la descripción de un viaje que duró veintidós días, a bordo del buque «Galileo», realizado en 1884, des­de Génova a Montevideo, la capital de Uruguay, y que acaba con el embarque en este puerto en el buque que llevará a De Amicis, a través del río de la Plata, a Buenos Aires. El libro se dedica principal­mente a celebrar la emigración italiana, te­naz y sufrida: «…miseria errante de mi país, pobre sangre arrancada de las arterias de mi patria, mis hijos desgarrados, mis hermanas sin pan… de vuestros sufrimien­tos, de la desconfianza con la que a las veces nos miráis, nosotros somos los cul­pables… Pensé en el último sueño de Faus­to: abrir una tierra nueva, y ver cómo flo­recen poblados sobre las huellas de un pueblo libre, trabajador y contento».

Libro triste, aunque para un espíritu agudo como De Amicis los diversos tipos que halló a bordo (y que constituyen una de las gale­rías más animadas de sus diversos relatos de viaje) ofrecen materia, abundante y de­leitable, de observación. Tampoco faltan esbozos de humorismo en los retratos de los emigrantes mismos, muchos de los cua­les se dirigen hacia el futuro con espíritu tranquilo. Pero la principal nota dominante de la obra la constituye la miseria, las preocupaciones de aquella pobre gente: a la que el escritor le da, más que la acos­tumbrada cordialidad y simpatía, un afecto de hermano que quisiera borrar el mal del mundo. Este sentimiento eleva las páginas de De Amicis de la anotación abocetada y descriptiva a una más amplia visión de la humanidad, como en los capítulos «El pe­queño Galileo» (el nacimiento de un niño a bordo y la ceremonia del bautizo) y «El muerto» (un viejo emigrante que fallece antes de poder encontrarse con su hijo en América). Tampoco faltan los momentos en que domina la observación de la natura­leza: es típica en este aspecto la descrip­ción de una tempestad sobre el océano. Por consiguiente, la obra debe colocarse — por mérito de estilo y por variedad e intensi­dad de acentos — entre las mejores de De Amicis.

G. Falco

Sobre el Engañador cae el Engaño, Carlo Celano

[Sopra Vingannator cade Vinganno]. Tragicomedia de Carlo Celano (1617-1693), conocido con el pseudónimo de Ettore Cal- colona. Es uno de los más característicos representantes del teatro italoespañol que floreció, en la segunda mitad del siglo XVII, en Nápoles y en Sicilia. Vemos al conde Lotario que, rechazado por la reina Isabel de Bohemia, hace creer al rey Ridolfo que ella le traiciona con el copero Clavello. Rei­na y copero son condenados a muerte; pero la intervención de Raimundo, conde de Barcelona, salva primero al copero y des­pués, gracias a un victorioso juicio de Dios, a la reina. Se descubre entonces que Clavello es una muchacha española, Inés, antes amada por Raimundo y después aban­donada por éste, enamorado de Isabel, que aún no era entonces reina de Bohemia. Rai­mundo e Inés se casan y Lotario ingresa en la cárcel. Es un teatro típicamente ba­rroco, y del barroco inferior, con grandes sentimientos, grandes personajes, y, en el fondo, inútil y vacío.

U. Déttore

*    Con el mismo título, pero con argumen­to y desenvolvimiento distintos, hay una tragicomedia en tres actos de Francesco Cerlone (1750-1816). Inspirada también en el teatro italoespañol, desenvuelve una com­plicada intriga de matrimonios prometidos y no realizados, de documentos robados, de golpes de teatro y de reconocimientos en el acostumbrado ambiente de príncipes, du­ques, reyes y virreyes.

Sobre el Agua, Guy de Maupassant

[Sur Vean]. Libro de Guy de Maupassant (1840-1893), publicado en 1888, relación de un viaje hecho por el autor a bordo de su yate «Bel Ami». Ha de ponerse esta obra junto a Vida errante (v.) y al otro volumen Al sol, publicado en 1884: impresiones de Argelia, de Orán, a las que se añaden páginas sobre Basilea y sobre la Bretaña. En Sobre el agua leemos notas llenas de color sobre vagabundeos por las riberas mediterráneas, en las que Mau­passant buscó algún descanso al afanoso trabajo y a la creciente fatiga de los úl­timos años.

La narración abarca un período de pocos días: un breve crucero a lo largo de la Costa Azul terminado en Montecarlo. A las páginas llenas de color sobre paisa­jes, a las sabrosas observaciones sobre pe­queños incidentes de la navegación, a los caracteres y a los dichos de los marine­ros, etc., se mezclan largas digresiones de sabor periodístico-literario, fantasías oca­sionales y confesiones que no carecen de matices de turbación psíquica y de una do­lorosa insistencia sobre el doloroso pesi­mismo que le atormentaba. El libro fue compuesto fundiendo artículos de diario con notas autobiográficas, y se resiente de su carácter ambiguo, oscilante entre la di­vertida relación turística y los desahogos personales del diario íntimo; estos últimos, poco profundizados, no consiguen superar un tono flojo y común. No faltan episodios trazados vigorosamente con fácil vena na­rrativa, pero el verdadero interés de estas páginas es de orden estrechamente crítico, en cuanto que en ellas pueden hallarse, en estado de agraz, ideas y pensamientos des­tinados a proveer de materia a la obra mejor de Maupassant, sorprendiendo así en cierto modo la gestación de algunas de sus narraciones más logradas. [Trad. de Leo­poldo García-Ramón bajo el título En el mar. Diario de viaje (Madrid, 1931)].

M. Bonfantini

Maupassant es un poeta; hay algo de lí­rico en él. El más perfecto de los prosistas. (Serra)

Si Yo Fuera Fuego, Cecco Angiolieri

[S’io fossi foco]. Soneto de Cecco Angiolieri (12609-1312/13), el más célebre de su Cancionero (v.). El poeta expresa una serie, cada vez más gran­de, de deseos: las ideas expresan la actitud arrogante de un hombre que se siente odia­do por todo el mundo. Dice que si fuera fuego quemaría el mundo, y si viento o agua lo desgarraría con tormentas y dilu­vios; si fuera Dios, lo hundiría. A estas jactancias, Angiolieri añade que si fuera papa daría tanto quehacer a los cristianos que los volvería locos a todos, y que de ser emperador los degollaría. Peor todavía, si fuera la Muerte iría a ver a su padre y si fuera la Vida se alejaría de él.

Lo propio haría con su madre. Salidas violen­tas, pero que hay que juzgar a la luz del final: «De ser yo Cecco, como soy y fui, / tomaría a las mujeres jóvenes y bellas: / y las viejas y feas, las dejaría a los de­más», que revela la construcción teatral de la composición. Este soneto es importan­te para juzgar al poeta, ya que a menudo se consideró como una afirmación de indi­vidualidad exasperada y violenta, casi de un romántico en lucha contra la sociedad. Parece en cambio más conforme con los varios motivos de sus Rimas considerarlo como una expresión ostentosa de su tem­peramento triste y salvaje.

C. Cordié