Biografía Universal de los Músicos y Bibliografía General de la Música, François Joseph Fétis

[Biographie universelle des musiciens et bibliographie générale de la musique]. Diccionario musical de François Joseph Fétis (1784-1871), en ocho volúmenes, publicados en París desde 1837 a 1844. Un suplemento de dos volúmenes lo redactó Arthur Pougin en 1878-1880. Es el trabajo más importante del musicólogo belga, y sin duda alguna representa para aquella época una notable contribución a los estudios de esta materia. El material es excelente; se ci­tan muchísimos músicos, ya mayores, ya me­nores; y sus biografías son, en general, muy extensas. Naturalmente, también los errores están en proporción; y a la distancia de un siglo, aparecen más claramente, pero no es tanto por estos errores por lo que la obra ha perdido su interés (ya que otras obras del género, que permanecen vivas aún, como la Historia de la música, v., de Ambros, no están inmunes de ellos ni mucho menos), como por el defecto fundamental del autor: la falta de verdadero sentido crí­tico y, en cambio, una superficial facilidad de juicio, que sabe casi a dilettantismo. Esto se echa de ver también en otras obras de Fétis (v. la Música al alcance de todos); pero aquí en especial, dado el volumen del trabajo; y ya se revela en la falta de justa proporción entre los varios artículos: bas­tará decir que al violinista Baillot se le dedica casi doble espacio que a Vicenzo Bellini.

Algunos ejemplos de los criterios de Fétis: en Bach (de quien, sin embargo, afir­ma que es quizás el mayor músico alemán) halla armonías bastante incorrectas, aunque atrevidas y llenas de efecto; Bellini sentía la exigencia de la modulación, pero la ar­monía le era desconocida hasta el punto de que al pasar de un tono a otro incurría en falsas relaciones (y Fétis no se da cuenta de que precisamente los ejemplos que cita, son bellos y característicos); de Verdi da un juicio substancialmente negativo (lo extra­ño es que le reconoce dotes de pensador, los cuales, según él dice, le hicieron com­prender que el gusto por la belleza musical había pasado, y era suplantado por el de las emociones nerviosas); al tratar de Wagner pierde el tino al discutir sus teorías y le acusa de intelectualismo y debilidad de sen­timiento e imaginación. Con todo, a pesar de su dilettantismo crítico, la Biografía Uni­versal de Fétis sigue teniendo cierto valor informativo, sobre todo en la parte que se refiere a la Edad Media. Pero quizás su mayor interés resida en la abundancia de noticias acerca de músicos menores, espe­cialmente franceses, las cuales aún hoy son muy útiles.

F. Fano

Biografía de José Félix Ribas, Juan Vicente González

Sobre la Biografía de José Félix Ribas, de Juan Vicente González (1810-1866), se ha dicho que es a ratos una gran novela ro­mántica, y a ratos una penetrante interpre­tación histórica. En efecto, el libro de Gon­zález, se nos aparece hoy como un singular documento, que describe, en vigorosos y ampulosos trazos del más puro romanticis­mo, la figura del heroico revolucionario José Félix Ribas, patriota venezolano ejecutado en 1815, y muchos de los más importantes sucesos de ese período sangriento que en Venezuela se conoce con el nombre de la Guerra a Muerte. La obra de González — una de las pocas que el apasionado es­critor llegara a concluir— tiene una espe­cial importancia para la literatura y la his­toria de Venezuela; pudiendo contemplarse actualmente como un abigarrado fresco de llameantes coloridos, en el cual el autor quiso dejar un testimonio expresivo de una época desgarrada por las más hondas con­vulsiones económicas y políticas. Típico pro­ducto del romanticismo franco-español que tanta influencia ejerciera en los países sud­americanos, y a cuyos desfogues melodramá­ticos se mostró siempre tan sensible Juan Vi­cente González, hay en este libro suyo mu­cho del polemista encendido y, por contraste, mucho del historiador que, sorprendente­mente, se adelanta a su época con algún hallazgo valioso.

Mucho también del artista genuino y del creador de bellezas poéticas. Siendo Juan Vicente González — como ya se sabe — un escritor político del más acen­drado fanatismo ideológico, su ensayo so­bre Ribas no podía ser obra de equilibrio armonioso y meditada contemplación. Y ciertamente no lo es. De aquí que su es­tructura aparezca tan desigual. De aquí que el libro de González reúna en el tu­multo de sus párrafos impulsivos, tanto de historia como de fogosa epopeya, y en oca­siones tenga más del panfleto y la arenga que del análisis metodizado y sereno, que trata de explicar los hechos a través de un justo razonamiento doctrinario. Pero a pe­sar de estos excesos, muy explicables en un escritor de sus afinidades, la Biografía de José Félix Ribas, por el soplo dramá­tico que muchas veces alcanza; por la sin­ceridad y la profunda resonancia épica que vibra en casi todas sus páginas, nos revela en todo instante a uno de los más dotados y audaces prosadores de su tiempo, cuyo aporte a la cultura americana se reconoce ahora ampliamente.

A. Lameda

Bins el Apasionado, Joseph Viktor Widmann

[Bins der Schwarmer]. Idilio en verso del poeta Joseph Viktor Widmann (1842-1911), publi­cado en 1896. Austríaco de origen y suizo por gustos y educación, ligado a Spitteler por una constante amistad que duró toda la vida, Widmann formó su espíritu en la at­mósfera creada por el gran arte de Keller y de Meyer, oscilando mucho tiempo entre las dos tendencias opuestas, hasta que halló su nota personal en una discreta «humanias» y en una poesía de tono burgués, realista-idealista, de no grandes vuelos, pero le innegable gracia e intimidad. Bins der Schwarmer y otra composición análoga — Y es para los hombres un deleite [Und den Menschen ein Wohlgef alien, 1876], una evo­cación poético-humorista de la idílica vida parroquial—, fueron los signos evidentes de que había encontrado su camino, aunque pueden aparecer más como reposo y como vagar del espíritu, que como trabajos de profundo empeño. La inspiración dé Bins no es más que la sonrisa conmovida ante la «divina juventud». Bins es el joven feliz de vivir, feliz de amar: ama a la hija, pero también ama a la madre; ama a la madre pero ama también a la hija; en realidad, ¿qué hay en ello de extraordinario? Así va el mundo: también estas cosas pueden ocurrir sobre la tierra. El poeta mueve la cabeza y sonríe: « ¡Divina juventud!».

G. Gabetti

Biografía Literaria, Samuel Taylor Coleridge

[Biographia Li­teraria]. Autobiografía de Samuel Taylor Coleridge (1772-1834), publicada en 1817. El hilo autobiográfico es muy sutil; la obra consiste, en especial, en una laboriosa expo­sición de las relaciones de Coleridge con la filosofía alemana y en una crítica de la poe­sía de Wordsworth. Las opiniones filosófi­cas de Coleridge se resienten de varios in­flujos; está con Kant en cuanto a los fun­damentos morales de la conciencia religiosa; pero, en lo demás, predomina el influjo de Schelling. A juicio del propio autor, la obra es «una miscelánea sin método»; así, por ejemplo, tras una minuciosa explicación de la idea kantiana de aplicar las matemáticas a la filosofía, trata de velar su propia inca­pacidad para llegar a una conclusión sis­temática, con la introducción «ex abrupto» de la carta fingida de un amigo. A pesar de todo, la obra es profundamente interesante, por sus narraciones y discusiones.

M. Praz

El mayor libro inglés de crítica y uno de los más fastidiosos que se puedan hallar en cualquier lengua. (Symons)

Bijaganita

[Cálculo de las causas pri­marias o sea Álgebra]. Texto científico hin­dú que forma parte de la obra de Bháskara (siglo XII d. de C.) titulada Siddhdmtasiromani [Diadema de los tratados astronómi­cos], de la cual constituye, junto con la Lilavati (v.), la parte dedicada a la intro­ducción de la ciencia matemática. El Bijaganita demuestra el amplio desarrollo del álgebra entre los hindúes. Se encuentran fre­cuentes ecuaciones de primer grado, se re­suelven problemas de ecuaciones con más de una incógnita y ecuaciones de grado superior. El análisis de Bháskara, tanto en el método como en el perfeccionamiento de las expre­siones y fórmulas algebraicas, revela un no­table progreso sobre la Aritmética (v.) de Diofanto. En la teoría de los números se emplean métodos absolutamente generales. Especial relieve merece el desarrollo de gran cantidad de ecuaciones de segundo gra­do cuya solución depende de una sola cantidad hallada mediante tentativas; dicho procedimiento — que precede en cierto modo al descubrimiento de un método ge­neral para la solución de tales ecuaciones, efectuado modernamente por Lagrange — ha sido definido por H. Hankel como lo más agudo que se ha efectuado en aritmé­tica antes del gran matemático turinés. Traducción inglesa de S. Strachey (Lon­dres, 1813 y de H. T. Colebrooke (Londres, 1817).

M. Vallauri